El clima luminoso es uno de los factores más determinantes tanto en términos de productividad como de bienestar animal. En GANAL, llevamos décadas estudiando e incorporando sistemas lumínicos como parte esencial de nuestras soluciones para el sector, siempre con un enfoque técnico orientado a mejorar los resultados productivos y de consumo energético. Hoy, analizamos las ventajas que presentan los sistemas de iluminación avanzada de nuestro proveedor HATO, enfocándonos en aspectos como la productividad y calidad del huevo

Un mal sistema de iluminación puede provocar estrés, agresividad entre ejemplares, caídas en la puesta e incluso problemas de salud general en las ponedoras. Por el contrario, un clima luminoso bien diseñado permite mantener la estabilidad, mejorar la uniformidad y maximizar el rendimiento productivo de los lotes. Este hecho se produce porque la luz penetra en el cráneo y estimula los fotorreceptores hipotalámicos (extrarretinales), lo que provoca la liberación de gonadotropinas (FSH/LH), que son las hormonas que inducen el desarrollo ovárico y la síntesis de estrógenos.
La estabilidad hormonal mantenida por un fotoperíodo constante garantiza la persistencia de la producción. Además, la exposición a luz en el rango UVB estimula la síntesis de vitamina D3 en la piel, la cual resulta crucial para la absorción intestinal de calcio (mineral esencial para la formación de una cáscara de huevo resistente y de máxima calidad).
Regula la fisiología de las gallinas mediante la luz
La duración (fotoperiodo), la intensidad y la composición espectral (color) de la luz son los factores clave que, a través de la vista y receptores especializados, impactan directamente en la glándula pineal y el hipotálamo, desencadenando la liberación de las hormonas que rigen funciones fisiológicas esenciales. De hecho, la maduración sexual y el inicio de la puesta están directamente regulados por la luz. En la naturaleza, las aves comienzan a reproducirse cuando la primavera trae días más largos (aumento del fotoperiodo). En ambientes controlados, el aumento gradual del fotoperiodo (generalmente a partir de las 16-18 semanas de edad) simula esta señal primaveral. Esta señal luminosa, a su vez, estimula la secreción de la hormona liberadora de Gonadotropinas (GnRH) en el hipotálamo, que al mismo tiempo provoca la liberación de la hormona Luteinizante (LH) y la hormona Folículo Estimulante (FSH) por la pituitaria. Estas gonadotropinas son las que inician el desarrollo folicular en el ovario, el crecimiento del oviducto y la producción de estrógenos, culminando en la primera puesta.
Además, la luz es esencial para mantener la regularidad del ciclo reproductivo. El ciclo de puesta de una gallina es de aproximadamente 25 a 26 horas. La gallina necesita un periodo de oscuridad regular (generalmente de 8 a 10 horas) para que se complete la ovulación y se sincronice el ciclo. La liberación de la hormona LH, que desencadena la ovulación, ocurre típicamente varias horas después del anochecer (o del inicio del periodo oscuro). Un fotoperiodo estable y predecible asegura que este ciclo hormonal y el patrón de ovulación se mantengan constantes, lo que se traduce en una producción de huevos regular y predecible.
Toma el control de la jerarquía social del lote
El nivel de intensidad lumínica tiene un efecto directo en la jerarquía social y la agresividad, que se establece a través del conocido “orden de picoteo”. Las intensidades de luz muy altas (por encima de 60 lux) tienden a aumentar la actividad general, el estrés y, por ende, la agresividad y los comportamientos no deseados como el picaje de plumas o el canibalismo. Esto desestabiliza la jerarquía social. Por el contrario, intensidades demasiado bajas (menos de 5 lux) pueden inhibir la actividad normal. Mantener una intensidad de luz moderada y uniforme ayuda a reducir el estrés, minimiza el conflicto y promueve una jerarquía estable y menos violenta, permitiendo que todas las aves accedan a alimento y agua.
El fotoperiodo y la intensidad regulan el ritmo circadiano de la gallina que dicta los periodos de actividad (alimentación, bebida, movimiento) y descanso. Durante el periodo de luz, la gallina está activa y su consumo de pienso se maximiza. La duración del fotoperiodo determina el “tiempo de trabajo” que la gallina tiene para comer y beber. Si el periodo de luz es muy corto, el consumo de alimento puede ser insuficiente. Además, la composición espectral (color) influye: la luz roja y el espectro visible de baja frecuencia penetran más profundamente en el cráneo y estimulan la pituitaria, lo que puede influir no solo en la reproducción, sino también en un aumento controlado de la ingesta de pienso para apoyar la producción.

Gestiona la luz según las necesidades de tu granja
Los sistemas de control de la marca HATO Agricultural Lighting, como el DUO o el HATO ONE, garantizan una gestión exacta de la luz en la granja, fundamental para el desarrollo fisiológico de las ponedoras, ya que permiten una atenuación de la intensidad (dimming) del 100% hasta niveles mínimos (incluso del 1%) con transiciones suaves y sin parpadeo (flickering); esta simulación precisa de amaneceres y atardeceres naturales es vital para minimizar el estrés en las aves y sincronizar la liberación hormonal que rige la regularidad del ciclo reproductivo y la persistencia de la producción a lo largo del tiempo.
La tecnología Comfort Light de nuestro proveedor se centra en optimizar la composición espectral, ya que la luz roja (espectro de baja frecuencia) es clave en la producción avícola porque penetra más profundamente en el cráneo de la gallina, proveyendo a las aves de la energía necesaria para sostener una alta producción de huevos.
Además de los beneficios que ya hemos comentado, la elección del sistema LED de HATO ofrece ventajas operativas a largo plazo, ya que sus soluciones están diseñadas con materiales de alta resistencia a la corrosión y grados de protección IP elevados (como IP65), lo que asegura una larga vida útil y minimiza los costes de mantenimiento en el ambiente corrosivo de la granja; simultáneamente, la alta eficiencia energética de la tecnología LED contribuye a una importante reducción en el consumo eléctrico y en los gastos operativos.

Instalación de sistemas de iluminación avanzados para granjas de gallinas
En GANAL combinamos nuestra experiencia en gestión integral de granjas con la tecnología lumínica líder de HATO, ofreciéndote soluciones que realmente transforman la productividad y el bienestar. Como no podía ser de otra manera, integramos sistemas de iluminación que permiten automatizar el fotoperiodo, ajustar el espectro según la fase productiva y mantener un clima luminoso constante y fiable durante todo el ciclo. Nos adaptamos tanto a instalaciones nuevas como a granjas en funcionamiento, lo que permite a nuestros clientes modernizar sus sistemas sin necesidad de realizar grandes reformas estructurales. Además, en GANAL integramos la iluminación con el resto de los sistemas de control ambiental (ventilación, climatización, alimentación) permitiéndote una gestión centralizada y más eficiente.
Ya sea para mejorar la productividad, reducir el consumo energético o aumentar el bienestar animal, contamos con la experiencia y la tecnología para acompañarte en cada paso. Ponte en contacto con nuestro equipo técnico llamándonos al 961 21 25 54 o a través de nuestra página web, entrando en www.ganal.es.






