
PPWR en la industria alimentaria: cómo afectará a los envases, la producción y la logística
El Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases, conocido como PPWR, se aplica con carácter general desde el 12 de agosto de 2026. El Reglamento (UE) 2025/40 reemplaza progresivamente el marco anterior y establece requisitos que afectan a la fabricación, composición, reciclabilidad, reutilización, etiquetado y gestión final de los envases comercializados en la Unión Europea. Su impacto resulta especialmente relevante para la industria alimentaria. Cambiar la estructura, el peso o la geometría de un envase puede modificar su comportamiento durante el llenado, el transporte, la acumulación, el encajado o la paletización. La adaptación al PPWR exigirá estudiar el envase como parte del proceso productivo, y no como un elemento independiente que comienza a existir cuando el alimento abandona la línea. Qué cambia con el Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases El PPWR nace para armonizar las reglas aplicables a los envases dentro del mercado europeo y reducir sus efectos ambientales y sanitarios durante todo el ciclo de vida. Su ámbito es amplio: comprende los envases introducidos en el mercado de la Unión, con independencia de su material, procedencia o sector de utilización, así como los residuos generados una vez finaliza su uso. La regulación responde a un problema de escala. En 2022 se generaron en la Unión Europea 186,5 kilogramos de residuos de envases por habitante. Además, alrededor del 40 % de los plásticos y el 50 % del papel utilizados en la UE se destinan a packaging.









